Últimos días
Estos están siendo los últimos días de mi Erasmus en Darmstadt. El lunes me voy y se acaba. Y la verdad es que se me está haciendo cuesta arriba.
Ayer fue mi último día en el Fraunhofer. Limpié las cosas de mi mesa, las cosas de mi ordenador, ordené todos los ficheros y me hice una copia. Compré unos helados para la gente del Fh y decirles adiós. Ha sido un buen sitio para trabajar y estoy muy contento. Ayer mi jefe se deshizo en halagos con respecto a mi trabajo de estos meses. Me sorprendió, y lo agradecí muchísimo, porque el único punto negativo de mi relación laboral con él ha sido precisamente ése. Cuando hablábamos del proyecto, de cómo iba, de qué pasos dar, etc, siempre era muy inexpresivo. Y es que él es inexpresivo... pero se hace duro. Así que lo agradecí. Quiere usar mi proyecto para su tesis, tiene ya ideas de cómo implementarlo (el siguiente paso va a ser pasarlo a C++) y quiere escribir un artículo. Me dijo que estaba muy contento con los resultados y mi trabajo, que había implementado ideas novedosas e interesantes y no sólo me había limitado a seguir el camino de otros. Me dijo que los resultados eran muy buenos y estaban en la línea del state of the art actual. Como podéis imaginar, me sentí super bien :)
Por otro lado, esta semana ha sido una semana de decir adiós. Y especialmente ayer y anteayer. Anteayer cenamos en mi casa y vinieron los turcos por sorpresa para despedirse. Decir adiós a Özge y Yigits fue, para mí, el comienzo del fin. Al día siguiente, cada cosa que hacía me recordaba que se acaba. Mis compañeros de piso se han ido uno a uno de vacaciones y sólo queda Conny, que se va el miércoles. El piso está más silencioso que nunca por las mañanas y me siento en el gang y pienso en lo bien que he estado en este piso. Pero se acaba.
Ayer hice grill en mi casa para despedirme de gente que he conocido aquí. Fue en petit comité porque la mayoría están de vacaciones si no se han ido ya, pero no por ello lo pasamos peor. Cenamos en casa Aritz, Aarón, Rosa, Laura, Michael, Marco, Daniel, Amrei y Eduardo. Y de Amrei, Eduardo, Michael y Laura me despedí porque no les veré antes de irme. Luego fuimos a la wg de Gabs y me despedí también de Luna. Después fuimos al Schlosskeller y a lo tonto, cerveza a cerveza, pues volví a casa borracho. Como no quería irme a dormir directamente, me puse una peli: "Ensemble, c'est tout" que me dejó mi compañera de piso el otro día. Y cuando amanecía me metí en la cama.
Por otro lado, esta semana estoy durmiendo poco y mal. Me voy a dormir hacia las 2 ó las 3 pero a las 8 ya estoy despierto y no puedo dormir. Y esta noche ya ha sido el colmo, porque a las 9 ya estaba otra vez con el ojo abierto. Y es que tengo algo de estrés creo yo, como nervios en el estómago. No es que esté mal, pero mi cuerpo me va a empezar a pasar factura si sigo así... sobre todo teniendo en cuenta que el lunes comienzo mi viaje en bici de 1.000km.
Y es que no sé todavía cuándo presento el proyecto. El día 8 de septiembre tomo un vuelo de Timisoara (Rumania) a Bérgamo y de ahí otro hasta Zaragoza. A partir de ese momento, tengo que terminar de pulir la memoria, preparar la presentación, matricularme del proyecto, presentar el proyecto y acabar la carrera, volver a Darmstadt y hacer la mudanza antes del 1 de Octubre. No parece haber mucho margen de error, sobre todo considerando que no tengo ni una fecha encajada.
Después de eso no sé qué va a ser de mi vida. Mientras esté en el culo del mundo pegado a una bici, espero que me respondan de Brasil. Y tendré que decidir qué hago en caso de que no me acepten. De ser así me iría a Berlín directamente creo yo. Pero no sé nada y no puedo hacer planes. Y cuando digo adiós a la gente y me preguntan qué voy a hacer... les cuento esto. Les cuento que no sé dónde voy a estar. Donde me lleve el viento.
Al menos hoy hace super buen día. El plan que tenemos es hacer la cena de despedida de todos los que nos vamos yendo al lago a cenar de picnic. Veremos qué pasa :)
Veremos hacia dónde sopla el viento.
Ayer fue mi último día en el Fraunhofer. Limpié las cosas de mi mesa, las cosas de mi ordenador, ordené todos los ficheros y me hice una copia. Compré unos helados para la gente del Fh y decirles adiós. Ha sido un buen sitio para trabajar y estoy muy contento. Ayer mi jefe se deshizo en halagos con respecto a mi trabajo de estos meses. Me sorprendió, y lo agradecí muchísimo, porque el único punto negativo de mi relación laboral con él ha sido precisamente ése. Cuando hablábamos del proyecto, de cómo iba, de qué pasos dar, etc, siempre era muy inexpresivo. Y es que él es inexpresivo... pero se hace duro. Así que lo agradecí. Quiere usar mi proyecto para su tesis, tiene ya ideas de cómo implementarlo (el siguiente paso va a ser pasarlo a C++) y quiere escribir un artículo. Me dijo que estaba muy contento con los resultados y mi trabajo, que había implementado ideas novedosas e interesantes y no sólo me había limitado a seguir el camino de otros. Me dijo que los resultados eran muy buenos y estaban en la línea del state of the art actual. Como podéis imaginar, me sentí super bien :)
Por otro lado, esta semana ha sido una semana de decir adiós. Y especialmente ayer y anteayer. Anteayer cenamos en mi casa y vinieron los turcos por sorpresa para despedirse. Decir adiós a Özge y Yigits fue, para mí, el comienzo del fin. Al día siguiente, cada cosa que hacía me recordaba que se acaba. Mis compañeros de piso se han ido uno a uno de vacaciones y sólo queda Conny, que se va el miércoles. El piso está más silencioso que nunca por las mañanas y me siento en el gang y pienso en lo bien que he estado en este piso. Pero se acaba.
Ayer hice grill en mi casa para despedirme de gente que he conocido aquí. Fue en petit comité porque la mayoría están de vacaciones si no se han ido ya, pero no por ello lo pasamos peor. Cenamos en casa Aritz, Aarón, Rosa, Laura, Michael, Marco, Daniel, Amrei y Eduardo. Y de Amrei, Eduardo, Michael y Laura me despedí porque no les veré antes de irme. Luego fuimos a la wg de Gabs y me despedí también de Luna. Después fuimos al Schlosskeller y a lo tonto, cerveza a cerveza, pues volví a casa borracho. Como no quería irme a dormir directamente, me puse una peli: "Ensemble, c'est tout" que me dejó mi compañera de piso el otro día. Y cuando amanecía me metí en la cama.
Por otro lado, esta semana estoy durmiendo poco y mal. Me voy a dormir hacia las 2 ó las 3 pero a las 8 ya estoy despierto y no puedo dormir. Y esta noche ya ha sido el colmo, porque a las 9 ya estaba otra vez con el ojo abierto. Y es que tengo algo de estrés creo yo, como nervios en el estómago. No es que esté mal, pero mi cuerpo me va a empezar a pasar factura si sigo así... sobre todo teniendo en cuenta que el lunes comienzo mi viaje en bici de 1.000km.
Y es que no sé todavía cuándo presento el proyecto. El día 8 de septiembre tomo un vuelo de Timisoara (Rumania) a Bérgamo y de ahí otro hasta Zaragoza. A partir de ese momento, tengo que terminar de pulir la memoria, preparar la presentación, matricularme del proyecto, presentar el proyecto y acabar la carrera, volver a Darmstadt y hacer la mudanza antes del 1 de Octubre. No parece haber mucho margen de error, sobre todo considerando que no tengo ni una fecha encajada.
Después de eso no sé qué va a ser de mi vida. Mientras esté en el culo del mundo pegado a una bici, espero que me respondan de Brasil. Y tendré que decidir qué hago en caso de que no me acepten. De ser así me iría a Berlín directamente creo yo. Pero no sé nada y no puedo hacer planes. Y cuando digo adiós a la gente y me preguntan qué voy a hacer... les cuento esto. Les cuento que no sé dónde voy a estar. Donde me lleve el viento.
Al menos hoy hace super buen día. El plan que tenemos es hacer la cena de despedida de todos los que nos vamos yendo al lago a cenar de picnic. Veremos qué pasa :)
Veremos hacia dónde sopla el viento.
